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Proyecto NovaLand

NovaLand es un ambicioso proyecto de desarrollo integral que nace de largos años de experiencia acumulada sobre el terreno. Gracias por tomarte el tiempo de leer esto, porque estamos muy lejos de esos proyectos que acumulan buenas intenciones sin producir jamás nada concreto.

Salir del sistema no tiene nada de evidente. Porque volverse realmente autónomo exige competencias concretas, material adecuado y experiencia acumulada. Y al mismo tiempo, todo está pensado para que sigamos enganchados a los bancos, a los proveedores de energía, a los supermercados, a los grandes grupos de la construcción, de la agroquímica y de la industria farmacéutica.

Por eso la autonomía no puede concretarse limitándose a publicar manifiestos. Como prueba de ello, muchas teorías bonitas acaban en fiasco en cuanto se enfrentan a la realidad. Esto se debe muy a menudo a que dejar un sistema alienante por un modelo virtuoso está muy lejos de ser tan fácil como lo pretenden tantos vídeos en Youtube o en otros lugares. Y se debe también a una mala comprensión de los mecanismos de la autogestión. Pero por suerte, difícil no quiere decir imposible. Lo único que cuenta es estar motivado y tener acceso a la buena información técnica para evitar cometer grandes errores.

El objetivo de NovaLand es, por tanto, poder reunir técnicas de autonomía probadas en un primer lugar, para empezar. Hay dos buenas razones para adoptar esta estrategia. Primero, porque estas técnicas se refuerzan entre ellas y porque no existe ninguna solución única para volverse autónomo. Segundo, porque eso nos permitirá compartirlas lo más ampliamente posible en el sitio y en nuestras redes. Es en ese momento cuando el concepto NovaFuture podrá por fin cobrar todo su sentido. Mientras tanto, hasta que eso se concrete, el avance de este proyecto es nuestra mayor prioridad.

¿Qué se va a poner en marcha sobre el terreno?

Antes de explicar lo que se va a poner en marcha, es importante precisar que siempre hay dos líneas directrices que son imperativas: la necesidad de ser lo más ecológico posible y la de que exista una lógica económica de una forma u otra. Porque es únicamente combinando estos dos aspectos como se puede lograr un verdadero desarrollo sostenible. No es por tanto concebible para nosotros poner en marcha un proyecto que dependa de ayuda externa para poder funcionar.

Otra precisión útil llegados a este punto: todavía no hemos determinado un lugar de implantación. No ocultamos que tenemos una gran preferencia por el norte o el oeste de África, para que el proyecto pueda beneficiar al máximo a las personas que más lo necesitan. Pero no se excluyen otros destinos en otras partes del planeta, porque la vida nos ha demostrado una y otra vez que las cosas más bonitas suceden de forma natural. Así que ni hablar de forzar nada por el momento. Es un tema que sigue abierto a todas las buenas propuestas.

ECOCONSTRUCCIÓN

Hoy en día, la vivienda ecológica, cómoda y de bajo consumo energético sigue estando esencialmente reservada a una clientela acomodada, mientras que son precisamente las poblaciones con ingresos modestos las que más la necesitarían. El resto de las construcciones se hace masivamente con bloques de cemento, con todos los inconvenientes que eso implica. Porque el cemento consume muchísima energía para fabricarse, su puesta en obra es lenta y su coste es elevado, para un resultado final que acaba en incomodidad térmica y acústica. Y para colmo, las construcciones de hormigón y cemento resultan muy difíciles de reciclar al final de su vida útil. A esto se suma una durabilidad limitada, con una tendencia bien conocida a las grietas y una marcada fragilidad frente a los riesgos sísmicos. Sin olvidar que la arena, ingrediente indispensable para fabricar el hormigón, se está convirtiendo en un recurso escaso cuya extracción masiva arrasa los litorales y los lechos de los ríos en todo el mundo.

Hay que recordar también que el cemento solo beneficia a unos pocos grandes grupos industriales que devastan el medio ambiente y cuyos beneficios se repatrían la mayor parte del tiempo a Occidente, cuando no directamente a paraísos fiscales. A la inversa, los materiales naturales en circuito corto abren la vía a toda una actividad semiindustrial local, que crea numerosos empleos en el sitio y cuyas repercusiones económicas benefician realmente a la población.

El plan de NovaLand en este apartado es demostrar modelos de vivienda que salen mucho más baratos que las construcciones clásicas, que se fabrican muy rápido y cuya huella de carbono es lo más baja posible. El objetivo es aprovechar al máximo los materiales disponibles en circuito corto, sin caer por ello en el apaño aproximativo que perjudica la imagen de la ecoconstrucción. Hablamos aquí de viviendas a la vez muy estéticas, perfectamente cómodas y dotadas de verdaderas propiedades bioclimáticas. En clima cálido, el efecto esperado es mantenerse al fresco al máximo sin necesidad de aire acondicionado. Y cuando aun así se utiliza el aire acondicionado, el ahorro de energía se vuelve considerable gracias a unas pérdidas térmicas muy reducidas.

GESTIÓN DEL AGUA

El agua dulce es un recurso valioso. Y el agua potable lo es aún más. En la mayoría de las regiones donde NovaLand tiene vocación de implantarse, su escasez no es un tema abstracto sino una realidad cotidiana que pesa sobre las poblaciones. No se trata por tanto de derrochar, ni en el propio proyecto ni en los modelos que propone difundir.

El plan en este apartado es poner en marcha técnicas de captación adaptadas al contexto local, sistemas de retratamiento ecológico que permiten reutilizar el agua varias veces según los usos, así como una verdadera caza al derroche en todos los niveles. Porque en esta cuestión, como en tantas otras, se puede hacer mucho mejor con menos empleando las buenas técnicas.

La lógica económica está aquí también en el centro del planteamiento. Tras la fase de demostración in situ, el objetivo es formar a artesanos locales que puedan instalar estos equipos para su clientela y vivir dignamente de ello. Es así como las buenas alternativas se difunden realmente, creando de paso empleos duraderos en el territorio.

ENERGÍAS RENOVABLES

Sin energía, ningún desarrollo real es posible. Tanto en África como en Asia, las redes eléctricas suelen ser deficientes y los cortes de electricidad son frecuentes e imprevisibles. Lo que pesa enormemente sobre el día a día de las poblaciones y sobre la viabilidad de las pequeñas actividades económicas. La energía solar, que sin embargo constituye una respuesta evidente en estas regiones tan soleadas, sigue estando masivamente mal aprovechada por falta de competencias técnicas y de instalaciones correctamente dimensionadas.

El plan en este apartado es poner en marcha y demostrar varias soluciones complementarias adaptadas a las realidades locales. La solar fotovoltaica, por supuesto, pensada para funcionar de verdad a largo plazo y no para quedar bonita durante unos meses. El biogás, que permite valorizar los residuos orgánicos en energía utilizable a diario. La pequeña eólica, que completa el conjunto en las regiones donde el viento es regular. Así como otras técnicas según las particularidades del terreno. La idea es mostrar de forma concreta cómo combinar estas distintas alternativas para alcanzar una verdadera autonomía energética sin depender de una red deficiente.

Y también aquí, la lógica económica sigue en el centro del planteamiento. Porque tras la implantación in situ, se formará a técnicos locales para instalar, mantener y hacer evolucionar estos equipos en casa de sus clientes. Es esta difusión a través de la formación la que transforma una demostración puntual en una verdadera cadena económica sostenible. Lo que representa, con diferencia, el mejor camino a seguir para salir definitivamente de las energías fósiles.

PERMACULTURA

La permacultura se ha convertido en una palabra de moda, lo que no ayuda precisamente. Mucha gente habla de ella sin dominarla realmente. De ahí que la confusión entre las palabras bonitas y las técnicas efectivas acabe perjudicando al propio enfoque. Porque la verdadera permacultura es en realidad una disciplina exigente que requiere auténticas competencias técnicas y una adaptación minuciosa a la configuración local. El clima, la naturaleza del terreno, la pluviometría, la exposición y la biodiversidad existente. Cada uno de estos parámetros debe tenerse en cuenta de forma científica, porque sumados unos a otros condicionan lo que va a funcionar o no. Sin esa adecuación precisa al contexto, se obtiene en el mejor de los casos un jardín bonito, y en el peor un fracaso que desanima a todos los que lo intentan.

En cambio, cuando se practica bien, la permacultura ofrece rendimientos impresionantes a la vez que exige mucho menos esfuerzo que la agricultura llamada moderna. El suelo trabaja en gran parte solo y las intervenciones humanas se concentran en lo esencial. El plan en este apartado es demostrar sistemas permaculturales perfectamente adaptados a las condiciones locales y formar a los agricultores y horticultores de la región en estos métodos probados.

Una vez más, la lógica económica está presente, porque la permacultura permite alcanzar una verdadera autosuficiencia alimentaria a corto plazo. A medio plazo, aumenta considerablemente los ingresos de los agricultores y horticultores, porque ya no necesitan comprar abonos químicos, productos fitosanitarios ni semillas industriales. Todos esos gastos que cada año van a parar a los grandes grupos de la agroquímica pueden quedarse después en el bolsillo de los campesinos para permitirles vivir dignamente.

TRANSFORMACIÓN DE LOS PRODUCTOS

En África muy especialmente, la no valorización de los recursos naturales es una de las principales fuentes de la pobreza. Por un lado, recursos extraordinarios duermen en el sitio sin ser transformados y sin generar ningún ingreso para las poblaciones. Por otro, otros recursos se venden a precios irrisorios a compradores occidentales que los transforman en su país y captan así todos los beneficios. Este esquema está vigente desde la época colonial y sigue funcionando hoy sin gran diferencia.

El plan en este apartado es poner en marcha las herramientas y las competencias para transformar estos recursos directamente en el sitio, para que el valor añadido beneficie por fin a las poblaciones locales. Hay tres grandes familias de aplicaciones afectadas. La transformación alimentaria, para convertir las producciones agrícolas locales en productos comercializables. La transformación cosmética, para explotar el enorme potencial de las plantas africanas y asiáticas en el sector ecológico, que está en plena expansión. Y por último, la transformación de plantas en productos fitoterapéuticos naturales, donde los saberes tradicionales combinados con procesos técnicos modernos abren perspectivas considerables.

Por dar un ejemplo concreto, hemos trabajado muchísimo en África Occidental sobre el potencial de la moringa. Es una planta que se puede aprovechar íntegramente, desde las raíces hasta las hojas, y cuyas aplicaciones han resultado increíbles una vez estudiadas en serio. En Casamance también hemos identificado decenas de plantas con propiedades notables que no esperan otra cosa que estructuras de transformación y material adecuado para convertirse en verdaderos productos comercializables. Todo está ahí, en el sitio, desde siempre. Solo faltan las herramientas y las competencias para que las poblaciones locales puedan sacarles beneficios y desarrollarse sobre buenas bases.

TRANSPORTE ECOLÓGICO

El balance actual del transporte en la mayoría de los países de África y de Asia es francamente preocupante. Los vehículos en circulación son en su gran mayoría viejos y muy contaminantes. De ahí que generen un nivel de contaminación atmosférica y sonora que irrita los bronquios y degrada de forma duradera la salud pública. A esto se suma el coste aplastante del combustible, que pesa enormemente sobre los presupuestos de los más modestos. Un taxista puede destinar hasta el 90% de sus ingresos al combustible. En estas condiciones, resulta muy difícil poder alimentar correctamente a su familia.

Pero esta situación no es en absoluto una fatalidad. Porque con una inversión relativamente modesta, es perfectamente posible electrificar el transporte respetando la lógica del terreno. Es decir, concibiendo vehículos adaptados a los usos, a las infraestructuras y a las capacidades de mantenimiento locales. La alimentación con energía solar de todo el parque se vuelve perfectamente realista en cuanto el diseño se piensa de forma inteligente desde el principio.

Esta realización forma parte de nuestras capacidades en el plano técnico, es simplemente una cuestión de medios que movilizar. Y también aquí, la lógica económica sigue siendo central. Porque más allá de la demostración in situ, el objetivo es estructurar una cadena local de ensamblaje y de mantenimiento que creará empleos cualificados y que hará que el acceso a estos vehículos sea económicamente viable para las poblaciones afectadas.

FABLAB

Llegamos aquí al verdadero corazón técnico del proyecto. Porque para cambiar de paradigma, hay que empezar por tener buenas herramientas. Y nada sustituye a un fablab digno de ese nombre para diseñar, prototipar y fabricar los equipos que encajan a la perfección con la configuración del terreno. Es precisamente esa capacidad de pasar rápidamente de la idea al objeto funcional la que marca toda la diferencia entre un proyecto que avanza y un proyecto que se queda sobre el papel.

Más allá de su función productiva, un fablab es también una formidable herramienta pedagógica. Los jóvenes de las escuelas técnicas y de las universidades locales encontrarán en él un terreno de aprendizaje incomparable, donde podrán manipular máquinas de alto nivel, materializar sus propias ideas y adquirir competencias que después les abrirán verdaderas perspectivas profesionales. Esta dimensión formativa es esencial, porque permite elevar de forma duradera el nivel técnico general de toda una región.

En concreto, el fablab NovaLand estará equipado para responder al máximo de configuraciones. Puestos de soldadura láser, corte láser, corte por chorro de agua, fresadora CNC, máquinas para trabajar la madera, impresoras 3D profesionales y el conjunto de equipos complementarios necesarios para cubrir casi la totalidad de las necesidades de diseño y fabricación. Es este conjunto coherente el que permite después abordar tanto la puesta a punto de herramientas para la transformación alimentaria como la fabricación de componentes para los vehículos eléctricos, el ensamblaje de equipos para la gestión del agua o la producción en pequeñas series para los artesanos locales. Este fablab permitirá por tanto concretar rápidamente todas las demás dimensiones del proyecto.

VERTIENTE CULTURAL

Si el fablab es el cemento técnico del proyecto, la vertiente cultural es su cemento humano. Porque la cultura es lo que permite a las personas reunirse, progresar intelectualmente, abrirse al mundo y aportar una verdadera dimensión de intercambio a la vida colectiva. Sin una cultura viva, un proyecto de desarrollo se queda seco y no arraiga nada a largo plazo. Con ella, adquiere una hondura humana que marca toda la diferencia.

Como en todas las demás dimensiones del proyecto, el punto de partida es el mismo. Sin medios técnicos y sin presupuesto, la cultura local no puede desarrollarse realmente. Y sin capacidad de desarrollarse, no puede irradiar. Esto explica en gran parte por qué culturas extraordinariamente ricas siguen confinadas en su territorio de origen, cuando tendrían todo su lugar en el espacio cultural mundial. El plan en este apartado es poner a disposición de los artistas, músicos, artesanos del arte y portadores de proyectos culturales locales los espacios, los equipos y el acompañamiento necesarios para que puedan producir, ser difundidos y dar a conocer su trabajo en buenas condiciones.

Y también aquí, la lógica económica sigue siendo central. Porque los agentes culturales deben poder vivir dignamente de su arte. De lo contrario, la producción cultural se reduce a un pasatiempo reservado a unos pocos privilegiados, mientras que gran parte del potencial creativo local no puede expresarse. NovaLand tiene por tanto también la vocación de ser un lugar donde se demuestre que una economía cultural local es una fuente importante de desarrollo sostenible.

¿Por qué este proyecto va mucho más allá de su lugar de implantación?

NovaLand se ha estudiado especialmente desde el principio para ser fácilmente reproducible en cualquier parte del mundo. Esto significa que todo está pensado no solo para funcionar en el sitio, sino también para poder ser documentado, transmitido y duplicado en otros lugares. El primer proyecto podrá por tanto aportar después medios y competencias para apoyar a otros proyectos totalmente independientes que compartan nuestra filosofía.

Y esta dimensión de replicabilidad cobra todo su sentido cuando se mira la situación global. Porque los países occidentales se pasan el tiempo lamentándose por la inmigración y apilan leyes cada vez más infames unas sobre otras. Como si la represión fuera la única respuesta posible. ¡Como si las personas decidieran dejar su país por placer! Sin embargo, todos los que han pisado lo más mínimo el terreno saben que migrar significa arriesgar la vida, cortar con los amigos, con la familia y con las raíces. Por no hablar de la fuga de cerebros que representa este movimiento de población para los países de origen, que se quedan privados de sus fuerzas vivas.

La solución es, por tanto, sencilla. Si todas estas personas pudieran acceder a un nivel de vida correcto en su país, el supuesto problema de la inmigración simplemente dejaría de plantearse. Y sin embargo, Occidente sigue metiendo presupuestos monstruosos en la represión y en el blindaje de las fronteras, mientras que la ayuda al desarrollo se queda en el servicio mínimo. Y eso cuando Occidente tiene una deuda enorme con los países del sur, acumulada a lo largo de siglos de explotación colonial y neocolonial cuyos efectos siguen produciendo estragos hoy en día.

¿Qué medios necesita el proyecto?

La estimación para conseguir arrancar es de 100.000 euros. La cifra puede parecer importante, pero hay que ponerla en relación con la ambición del proyecto. No se trata de hacer apaños. Este presupuesto sirve para adquirir el equipamiento básico del fablab, para realizar las primeras construcciones de demostración y para poner en marcha los componentes prioritarios. En cuanto al terreno, estamos buscando un arrendamiento enfitéutico sobre la siguiente base: alquiler gratuito o a precio simbólico durante 4 o 5 años. Al término de ese periodo, si se respetan todos los compromisos de NovaLand, el terreno se cede para el proyecto. Para hacerlo bien, necesitamos alrededor de 1 hectárea.

Mientras esta operación se pone en marcha, no nos quedamos de brazos cruzados esperando que las aportaciones caigan del cielo. Ya hemos ahorrado el 5% del importe total a costa de algunos sacrificios, a lo que se añaden aportaciones en material, así como la cobertura íntegra de los gastos vinculados a la constitución de la estructura.

En el plano jurídico, hay que ser realistas, lamentablemente no se puede construir este tipo de proyecto en un marco informal. Por eso está previsto crear una estructura en Francia para recaudar aportaciones y gestionar la compra de ciertos materiales. En el lugar de implantación del proyecto, este se estructurará en varias cooperativas. Por ahora, mientras el importe que hay que alcanzar sea reducido, sería poco razonable crear una estructura jurídica que se comiera dinero para nada. Pero eso no nos impide en absoluto seguir siendo 100% transparentes a nivel presupuestario, porque eso forma parte de la experiencia que deseamos compartir.

¿Cómo apoyar el proyecto desde ya?

El objetivo para concretar el proyecto es muy accesible cuando se hacen las cuentas. Porque basta con que solo 4000 personas se suscriban al sitio para que podamos arrancar. Así que hazte sinceramente la pregunta… ¿Qué son para ti 2 euros de más o de menos a final de mes? Sinceramente, eso no cambia absolutamente nada en tu vida. Y de esta forma seguimos en una lógica de intercambio, porque intercambiamos contenido por apoyo al proyecto.

Además de eso, también puedes convertirte en embajador del proyecto y comunicar a tu alrededor para hacer crecer la dinámica de forma colectiva. Si tienes una empresa y el proyecto te llega, también puedes convertirte en patrocinador. Entonces aparecerás mencionado en la lista de mecenas. Basta con que lo hablemos. Y si quieres ir aún más lejos y encontrar un verdadero lugar en este proyecto, estamos a la escucha.

Queda una última pregunta legítima. ¿Qué vas a ganar tú haciéndote miembro del sitio? Primero, la satisfacción real de haber hecho una acción útil que contribuye a probar de forma concreta que otro mundo es posible. Después, el placer de seguir toda la evolución del proyecto desde dentro. Porque en cuanto esté cerca de ponerse en marcha, no seremos nada tacaños con la comunicación. Artículos detallados, vídeos desde el terreno, intercambio de las técnicas utilizadas con fichas técnicas de alta calidad para que puedas replicar fácilmente en tu casa este modelo de autonomía. Eso es sobre todo el espíritu del proyecto, transmitir conocimientos prácticos para que puedan servir al mayor número de personas.

Una suscripción al sitio también te da acceso a la totalidad de los contenidos de la base de conocimientos, así como a contenidos reservados a los miembros. Junto a eso, la mayor parte de lo que hacemos y seguimos haciendo está siempre disponible libremente, ya sea en código abierto o bajo copyleft. Lo único que pedimos a cambio es que, al menos para este proyecto, el intercambio pueda ir en los dos sentidos. Porque es únicamente de esta forma como podremos avanzar más lejos y más rápido juntos. Gracias de antemano por tu solidaridad.