Todo un recorrido personal antes de llegar a la creación de NovaFuture
Cuesta entender el verdadero potencial de NovaFuture sin conocer al menos un poco la trayectoria de su creador. No me gusta nada este ejercicio, pero aun así voy a intentar presentarme a grandes rasgos. Me llamo Emmanuel, aunque mucha gente me conoce más bien a través de mis distintos seudónimos. Buscar notoriedad nunca ha formado parte de mis objetivos, y eso explica el uso de seudónimos. Lo único que me importa es lograr crear proyectos útiles que puedan dar el máximo sentido a la vida.
Desde que tengo memoria, siempre he llevado dentro la filosofía anarquista. Hasta que, hacia los 20 años, conseguí ponerle palabras y entender que era una riqueza y no algo que fallaba en mí. Desde la infancia tuve la oportunidad de desarrollar buenas aptitudes tanto literarias como científicas. Son esos rasgos de carácter los que en gran parte van a explicar todo lo demás.
La verdadera aventura empieza en 1997 con la creación de un espacio alternativo, en colaboración con hackers ucranianos, artistas y makers de todo tipo. Era un concepto que mezclaba un Linux center, una web TV ya en 1998 y actividades culturales sin lógica comercial. En paralelo, en 1999, nace Indymedia y me involucro en el proyecto. Es el inicio de una gran pasión por los medios libres que tomará distintas formas después y que ya no me abandonará nunca.
Hacia 2001 conocí a un ingeniero con mucho talento que diseñaba y fabricaba coches de aire comprimido. Su proyecto no acababa de cuajar, pero aun así supuso una revelación enorme que me hizo entender que no se puede salir del capitalismo solamente con la escritura, el vídeo y el software open source. Porque sin acciones concretas, te quedas en lo teórico y acabas dando vueltas en redondo. Así que dejé que el espacio que había creado siguiera su vida sin mí y me lancé a fondo en una formación intensiva sobre alternativas ecológicas y autonomía.
Me moví mucho. Por distintos países. La mayor parte del tiempo, mi furgoneta era mi casa. En cuanto oía hablar de una alternativa en algún sitio, iba sin dudarlo. Intercambiaba y aprendía con la práctica. Esto duró unos cuatro años. Al cabo de ese periodo empezaba a tener competencias sólidas. Y para pasar a la velocidad superior, monté un gabinete de estudios especializado en alternativas. Una vez más, sin gran lógica económica. Mi prioridad principal seguía siendo aumentar mis conocimientos, la mayor parte del tiempo intercambiando con otros ingenieros y técnicos curtidos. Es una aventura que me permitió viajar muchísimo y descubrir otras culturas.
Al cabo de unos seis años, aunque no fuera mi objetivo, mi gabinete de estudios funcionaba bastante bien. Pero tenía la sensación de haber agotado lo que tenía que hacer ahí. Así que lo dejé todo plantado y me fui a África para vivir una vida sencilla y desarrollar alternativas que pudieran ser útiles allí. De 2011 hasta 2023, pasé menos de tres años en Europa.
Hacia el final llegó esa historia del COVID, que complicó muchas cosas. Pero cayó también en un momento en el que sentía que necesitaba coger nuevos aires. Así que me dije que si quería realizar algo realmente eficaz entre lo que se llama vulgarmente los países del Sur y Occidente, había que crear una especie de puente entre esos dos mundos. De ahí surgió esa idea del concepto de NovaFuture. Desde el principio era totalmente consciente de que era un reto considerable, de que iba a ser un trabajo enorme y de que habría que armarse de paciencia.
Al final, todas estas aventuras combinadas fueron realmente formidables. Pero nada ha sido nunca sencillo. Porque pese a los aparentes éxitos, también es un recorrido que ha estado sembrado de dudas y, por supuesto, de numerosos fracasos. Porque sin dudas ni fracasos, no hay ningún aprendizaje posible. Y por lo tanto, ningún verdadero éxito posible. Pero la buena noticia en toda esta historia es que los fracasos son a veces tan dolorosos que uno evita repetirlos. En cuanto a las dudas, se aprende a gestionarlas a medida que se gana en competencias.
Ahora bien, creo que ya lo has entendido, NovaFuture es el fruto de todo este recorrido del que aquí solo te he dado los grandes trazos. Además, en esta época en la que el fake, lo virtual y la IA ocupan cada vez más espacio, me ha parecido extremadamente importante poner una buena dosis de humanidad para explicar este nuevo proyecto que va mucho más allá del marco de lo virtual.
Nuestra filosofía editorial en el día a día
Lo fabuloso del saber, la cultura y la información es que son tres elementos que se pueden compartir hasta el infinito sin perderlos. A partir de esta constatación, compartir es el valor fundamental que anima nuestra forma de trabajar. ¿Es fácil? ¡En absoluto! Pasamos un número incalculable de horas para hacer avanzar el sitio. Damos el máximo para entregar lo mejor de nosotros mismos. Esto forma parte de lo que pasa entre bastidores, todo puede parecer sencillo cuando en realidad nada lo es.
En cuanto a la línea editorial, nos parece que está superclara. Cabe en una sola frase: proponer alternativas concretas al capitalismo y al patriarcado. En lo que respecta a la puesta en práctica de esa línea, sobre todo no tenemos la pretensión de aportar pensamiento prefabricado. Nuestro objetivo es más bien abrir debates y ver lo que sale de constructivo. Según este principio, no buscamos en absoluto gustar a todo el mundo. Para empezar, porque intentar gustar a todo el mundo es sinónimo de no gustar a nadie. Por otra parte, un espacio cultural que no invitara a la reflexión y al cuestionamiento estaría al mismo nivel que ponerse a scrollear redes sociales o ver la televisión. Conseguir este resultado es bastante fácil porque no tenemos ni anunciantes ni patrocinadores a los que contentar. Además, podemos permitirnos el lujo de perder lectores que se sientan molestos. Para autores comprometidos, esta libertad no tiene precio. Y para los usuarios del sitio es la garantía absoluta de tener acceso a una verdadera independencia de espíritu.
Otro punto que parece evidente, nuestro papel también consiste en poner en valor todas las iniciativas que van en el sentido de nuestra línea editorial. Tanto en el plano técnico como cultural. Para ello, no tenemos ningún límite geográfico e intentamos al máximo dar a conocer a personas o proyectos que merecen salir de la sombra. Porque incluso en los entornos underground existe, por desgracia, una especie de star system bien establecido que hace que se tienda demasiado a focalizarse en lo que ya está popularizado. Así que evitamos ir en esa dirección porque no tiene mucho sentido descubrir el Mediterráneo.
NovaFuture para avanzar juntos, cada cual a su manera
NovaFuture desde luego no es una finalidad. Es más, no puede ni debe serlo. Simplemente porque no es un movimiento político con sus dogmas y una agenda de medidas que imponer. Resumiendo, NovaFuture es más bien una especie de brújula que indica caminos para salir de la injusticia y del oscurantismo. Partiendo de este principio, a cada cual le toca seguir su ruta tomando tal o cual trayectoria.
Esto no significa en absoluto que seamos individualistas. Es más bien todo lo contrario. Porque no tendría ningún sentido hablar de open source y de proyecto abierto si no lo aplicáramos en los hechos. Así que, para participar en NovaFuture, basta con entender cómo funciona un proyecto independiente y autogestionado. No es muy complicado, solo hay que decir mira, esto es lo que puedo aportar. A partir de ahí, puedes contribuir con tu talento de autor, de programador, de grafista, de traductor, de comunicador… durante el tiempo que tú quieras y según tu disponibilidad. Para ello, contáctanos en NovaFlow o en nuestras redes y todo se irá organizando de forma natural. En un ambiente agradable y de respeto mutuo.
Aparte de eso, muy a menudo apoyamos otros proyectos independientes de una forma u otra. Así que hay muchas maneras distintas de seguir el mismo camino y siempre nos alegra mucho ver que algunas personas puedan inspirarse en nuestra forma de hacer las cosas, de la misma manera que otras personas también nos han inspirado y siguen haciéndolo. Porque al final, lo único que cuenta es que podamos avanzar juntos hacia el progreso ecológico y social. Dicho de otro modo, dentro de esta dinámica, los nombres, las etiquetas y los logos no tienen ninguna importancia.
NovaFuture no puede limitarse a existir en la web
Hemos hablado mucho de internet. Sin duda porque es la parte visible del iceberg. Ahora hablemos un poco de los proyectos concretos en la vida real. Para desplegar todo su potencial, NovaFuture necesita absolutamente un lugar físico. Este proyecto, que está en plena elaboración, será la continuación lógica de un recorrido muy largo que nos permitirá demostrar sin la menor duda que otro mundo es posible.
Por ahora hacemos lo que podemos con los medios que tenemos. Pero en el fondo, es un poco un desperdicio de competencias. Porque vale, sabemos escribir y nos defendemos con el código. Pero por encima de todo eso, sabemos trabajar la madera, el metal, la piedra… Sabemos manejar herramientas complejas. Dominamos la permacultura, la ecoconstrucción, las técnicas de autonomía… y muchos otros ámbitos prácticos. Sin un lugar y sin las herramientas adecuadas, son saberes que permanecen aletargados. Así que no podemos compartirlos como nos gustaría por falta de una estructura adecuada.
Ahora seguramente llegamos al momento en el que te dices: «¿Qué tiene que ver conmigo un proyecto que va a desarrollarse lejos de mi casa?» Es una pregunta totalmente legítima. Por lo tanto es importante darle una respuesta. Una vez que el proyecto NovaLand esté en marcha, ¿qué va a pasar? Para empezar, vamos a poder realizar fichas técnicas mucho más detalladas, numerosos tutoriales en vídeo, aplicaciones low tech en open source… Así que, dado que vamos a publicar todo esto, ¿quién va a aprovecharlo? Respuesta, miles de personas entre las que estás tú. Además, está todo el aspecto de la filosofía aplicada, que está lejos de ser desdeñable. Sin olvidar que esto va a generar también otros campos de posibilidades que también podrás aprovechar.
Si quieres saber más sobre este gran proyecto, podrás encontrar toda la información haciendo clic en este enlace. Y por supuesto, también podemos hablarlo en NovaFlow o donde tú quieras.
¿Cómo apoyar el proyecto?
Pues nada, hemos hecho lo posible para presentarte NovaFuture con todos sus entresijos. Teníamos muchas ganas de hacerlo de forma cercana, sin entrar en los aspectos puramente técnicos. Solo nos queda esperar que a partir de ahora entiendas un poco mejor todo lo que queremos compartir.
Si después de todas estas explicaciones quieres apoyar el proyecto, puedes hacerlo en unos segundos haciéndote miembro del sitio. Y también puedes participar compartiendo nuestros contenidos, aportando tus competencias y dejándonos un mensaje simpático de vez en cuando. En cualquier caso, gracias por haber leído hasta aquí. Y gracias por estar ahí.