​La verdad sobre Tor, sin los fantasmas del dark web

novaMAG : Código Abierto
Tor Community

En este artículo vamos a hablar de Tor. Pero tranquilo, no vamos a hablar del personaje Marvel que destroza todo con su martillo. En NovaFuture no hacen falta capa ni músculos marcados para convertirte en un superhéroe. Como superpoder, basta con que uses un protocolo que protege tu privacidad y contribuye a hacer la web great again.

No creas que exageramos! Porque con Tor puedes hacer algo que los gobiernos y las multinacionales odian de verdad: volverte invisible en internet. Invisible de verdad! No como con el modo “navegación privada” de tu navegador, que oculta tu actividad a medias. Y eso es realmente genial. Porque además de proteger tu privacidad, también aumenta considerablemente tu nivel de seguridad en línea.

Y lo mejor de todo es que Tor es gratuito, de código abierto y cualquiera puede usarlo con total facilidad. Es más, todo el mundo debería usarlo. E idealmente, todo el mundo debería participar en él. Te vamos a explicar por qué. Así que tómate un momento para leer hasta el final, porque vas a ver que este tema es realmente apasionante y te afecta directamente.

La historia de Tor: Una herramienta formidable que nació en un laboratorio de investigación del ejército estadounidense

Estamos en los años 90. Internet apenas empieza a asomarse en los hogares. Y en algún lugar de los laboratorios del centro de investigación de la marina estadounidense, tres ingenieros se hacen una pregunta que va a cambiar la historia de la web: ¿Cómo hacer que los agentes de inteligencia se comuniquen por internet sin que nadie pueda identificarlos?

El problema es casi filosófico. Si solo los agentes secretos usan una red anónima, esa red no sirve para absolutamente nada! Basta con ver quién la usa para saber quién es agente. Por lo tanto, para que el anonimato funcione de verdad, hace falta que todo el mundo la use. Lo que permite ingeniosamente que los espías queden diluidos entre la masa de ciudadanos de a pie.

Estos tres investigadores, Paul Syverson, Michael Reed y David Goldschlag, inventan entonces el concepto de enrutamiento cebolla. La imagen es deliberadamente muy elocuente, porque el cifrado funciona exactamente como las capas de una cebolla. Cada capa envuelve a la siguiente y nadie puede ver el núcleo sin pelarla entera. Lo que resulta imposible por el propio diseño del sistema.

Tras su elaboración, el proyecto permanece en los cajones de la Navy durante algunos años. Luego, a principios de los años 2000, un joven graduado del MIT llamado Roger Dingledine retoma el testigo junto a Syverson. Le da al proyecto el nombre de Tor, que es el acrónimo de The Onion Routing. Pequeño bonus lingüístico con sabor especial: Tor también significa “puerta” en alemán. ¿Una puerta hacia la libertad? Exactamente eso!

Poco después se une a la aventura otro compañero de promoción del MIT llamado Nick Mathewson. Y dos años más tarde, en octubre de 2002, la red Tor se lanza oficialmente. Al mismo tiempo, su código se publica de inmediato bajo licencia libre. Porque para que funcione, todo el mundo tiene que poder verificarlo, modificarlo y mejorarlo. Finalmente, en 2006, Dingledine, Mathewson y otros cinco fundan The Tor Project, una organización sin ánimo de lucro con sede en Massachusetts. Es ella quien sigue gestionando el proyecto hasta hoy.

¿Cómo funciona Tor? Bienvenido a la receta de la cebolla

¿Recuerdas la imagen de la cebolla? Pues volvemos a ella, pero esta vez entramos en detalle. Sin agobios, no te vamos a soltar ecuaciones incomprensibles para el común de los mortales. Solo una buena alegoría que te va a permitir entenderlo todo de manera muy sencilla.

Cuando navegas normalmente por internet, es como si mandaras postales sin sobre a cualquier parte del mundo. Tu cartero ve perfectamente quién eres, sabe dónde vives, a quién le escribes y qué le cuentas. Puede estar bien para los recuerdos de vacaciones. En cambio, es un desastre para tu privacidad.

Con Tor es radicalmente distinto. Porque cuando envías una petición, se cifra en varias capas, exactamente como una cebolla. Para ello, pasa por tres servidores diferentes, llamados nodos, antes de llegar a su destino. El primer nodo sabe quién eres pero no sabe adónde vas. El segundo sabe de dónde viene y adónde va, pero no sabe quién eres. El tercero envía tu petición a su destino pero no tiene ni idea de quién la mandó. El resultado es que nadie tiene nunca el conjunto de la información. Ahí está el genio del sistema!

Y esos nodos son voluntarios de todo el mundo que ponen su ordenador a disposición de la red. Miles de personas que contribuyen en silencio para que tú y millones de otros podáis navegar libremente. Pero volvemos a ello un poco más adelante para explicarte cómo puedes participar.

¿Por qué Tor era la elección evidente para NovaFuture?

En NovaFuture escribimos sobre libertad, ecología, justicia social y autonomía digital. Temas que pueden parecer perfectamente anodinos desde tu pantalla si vives en occidente. Pero que en buena parte del mundo pueden costarle a alguien una citación policial, una desaparición forzada o algo peor. Lamentablemente, no es una exageración. Es solo una triste realidad cotidiana para millones de personas condenadas a ser privadas de información real.

Por eso NovaFuture es accesible íntegramente en .onion. De esta manera, alguien que vive en un país bajo régimen totalitario puede leer nuestros artículos, participar en los debates del NovaFlow y abrir su propio blog en la plataforma sin poder ser identificado ni localizado en ningún momento. Nos pareció de lo más lógico que una plataforma que defiende la libertad de expresión proteja lo mejor posible a sus lectores y usuarios más vulnerables.

Con esta capa de protección, puedes criticar libremente a dictadores de lo más detestable como Putin o Trump sin arriesgarte a la menor represalia. En definitiva, por fin puedes decir lo que piensas de verdad e intercambiar con otras personas sin tener que autocensurarte. ¿Es este modelo la ley de la selva como algunos se atreven a afirmar? En absoluto! Porque si quieres usar tu libertad de expresión aquí para lanzar ideas reaccionarias, vas a entender muy rápido que no es el lugar para eso. Ahora bien, si hay gente con la cabeza llena de basura que quiere usar Tor para hablar entre ellos, es su problema. No el nuestro! Porque a diferencia de la educación y la cultura, la censura no ha resuelto jamás un solo problema en profundidad. Al contrario, solo genera frustración… y por tanto radicalización.

Pero antes de seguir, queremos dejarte claro que no tenemos ningún interés en que te metas en problemas por creer que Tor es la solución por sí solo. Tor solo es 100% eficaz si se usa en el ecosistema adecuado. Es decir, sistemas operativos libres como Linux o FreeBSD. Para lo demás, usar Tor bajo Windows, Mac OS, Android e iOS es directamente ridículo, menuda aspiradora de datos personales son esos sistemas. Así que si no lo has hecho ya, pásate primero a Linux e instala Tor encima en menos de un minuto. También te indicamos que distribuciones Linux como Ubuntu Touch están disponibles para bastantes modelos de teléfonos móviles.

El darknet sería el nuevo lobo feroz… ¿en serio?

El darknet! Solo la palabra hace estremecer a los periodistas ávidos de sensacionalismo y a los políticos en busca de chivo expiatorio. Uno imagina enseguida a tipos con sudadera con capucha frente a pantallas en modo Matrix traficando con cosas innombrables en sótanos sórdidos. Vaya ambiente de serie Z con fondo sonoro inquietante y titular de impacto. Salvo que la realidad es infinitamente menos cinematográfica.

Entonces, ¿qué es exactamente el famoso darknet? Técnicamente es simplemente una red superpuesta a la web que necesita un software específico para acceder a ella. Tor es uno de esos softwares. Los sitios 100% .onion que vas a encontrar en esta web alternativa se parecen a cualquier otro sitio web. Un poco más feos en cuanto a diseño, no nos vamos a engañar 🙂 Nada más! Sin misterios ni historias de miedo.

Pues sí, existen por supuesto rincones oscuros en el darknet, igual que existen rincones oscuros en cualquier ciudad del mundo. Pero calificar al darknet en su conjunto de guarida de criminales es exactamente lo mismo que decir que el teléfono es una herramienta de terroristas porque los terroristas ya han usado un teléfono. O que un coche es un arma porque algunos lo han utilizado como tal. Este tipo de razonamiento es tan pobre que no hay nada que desarrollar. Tor es solo una herramienta muy útil. No vamos a privarnos de ella porque algunos la usen mal.

Y sobre todo, si eres una persona honesta, ¿qué vas a encontrar concretamente en el darknet? Medios independientes que protegen sus fuentes. Denunciantes. Activistas de países donde la libertad de expresión no existe. Bibliotecas de libros libres. Foros de debate entre gente harta de ser espiada… En definitiva, muchos más ciudadanos ordinarios que criminales en fuga. Y al final, seamos muy claros: como en la web clásica, si te topas con sitios poco recomendables es obligatoriamente porque los habrás buscado. Porque nada va a venir hacia ti sin que lo pidas de forma muy explícita.

Los mitos del supuesto darknet que vamos a demoler uno por uno

Empecemos por el más gordo, el más repetido y el más insoportable: Tor favorecería el tráfico de todo tipo. Drogas, armas, seres humanos… El darknet sería el supermercado del crimen organizado y Tor sería su caja registradora. Salvo que ese razonamiento no aguanta ni dos segundos frente a una pregunta de lo más simple: ¿Cómo funciona un tráfico en la vida real?

Las drogas que circulan en el darknet han sido cultivadas en algún lugar de este planeta. Han sido compradas y pagadas en el mundo real. Han viajado en camiones, barcos, aviones… Han cruzado fronteras. Han pasado por las manos de decenas de personas. Han sido almacenadas en almacenes bien reales. Y lo mismo con las armas. Los traficantes no necesitan para nada Tor para hacer su negocio, lo hacían muy bien antes de que existiera y seguirán haciéndolo muy bien sin él. En cuanto al tráfico de seres humanos y la pedofilia, son dos problemas muy graves que deben resolverse en la raíz sobre el terreno y no conformándose con observar pantallas.

Y cuando una gran marketplace del darknet es desmantelada por las autoridades, ¿los vendedores se convierten de repente en monaguillos? ¿Cuelgan el delantal y se apuntan al desempleo? Por supuesto que no! Migran a otros sitios y encuentran otros canales. En pocas palabras, se adaptan y nada se resuelve. Porque el tráfico es un problema económico y social profundo, no un problema tecnológico. Así que suprimir Tor, como sueñan los gobiernos a las órdenes de los oligarcas financieros, no suprimiría las mafias más de lo que lo haría suprimir los teléfonos móviles.

El mismo razonamiento con el gran mito de las criptomonedas imposibles de rastrear. Nos sacan regularmente esta fantasía para justificar la vigilancia masiva. Salvo que si la policía quisiera hacer su trabajo de verdad, solo tendría que seguir el rastro del dinero. El de verdad! El que transita por los paraísos fiscales, las holdings opacas y las cuentas offshore. El de los millonarios, las celebridades y los políticos que esconden sus fortunas lejos del fisco. Pero eso las autoridades no lo harán nunca. Porque no le conviene a casi nadie en las altas esferas. Así que prefieren agitar el trapo rojo del anonimato digital para justificar la vigilancia de todo el mundo y dejar vía libre a las GAFAM para que se atiborren de nuestros datos personales. Estamos metidos de lleno en el maquiavelismo más puro!

Hablemos ahora de seguridad. Quieren hacerte creer que Tor es el far west digital, que te van a hackear nada más abrirlo, que unos piratas van a colarse en tu máquina y marcharse con tus fotos de vacaciones y el número de tu tarjeta bancaria… Cuando es exactamente lo contrario! ¿Cómo quieres hackear a un usuario invisible? ¿Cómo quieres atacar a alguien que no puedes localizar, identificar ni siquiera detectar? Es casi innecesario precisarlo: La verdadera seguridad en la web es el anonimato. Nadie va a venir a ofrecerte drogas o armas en Tor. Y un pirata no va a venir a hackearte porque estructuralmente es imposible. Así que Tor no te expone a riesgos adicionales. Al contrario, te protege de ellos. Y de manera mucho más eficaz que todos los softwares de supuesta ciberseguridad juntos.

Así que, al final, demonizar Tor equivale a admitir algo bastante incómodo de cara a la opinión pública. Porque si Tor molesta tanto a los dirigentes y a las big tech es únicamente porque practican una vigilancia muy intensa a escala de toda la población. Y actuar de esa manera, para estados que se dicen democráticos, merece muy seriamente que dudemos de sus buenas intenciones.

Tor Browser es sencillamente un navegador excelente

Hablemos ahora de Tor Browser, que es el navegador oficial del proyecto Tor. Y aquí te vamos a decir algo que quizá te sorprenda: Es un navegador excelente, aunque jamás en tu vida uses un solo sitio en .onion!

Y la guinda del pastel: Tor Browser te permite navegar de forma anónima por la web normal. Porque concretamente, cuando visitas un sitio clásico con Tor Browser, tu petición pasa igualmente por los tres nodos de la red antes de llegar a su destino. Lo que significa que el sitio que visitas nunca ve tu dirección IP real. Solo ve la del nodo de salida, en algún lugar del mundo. Así que puedes ir a tus sitios favoritos, tus foros, tus medios independientes… de forma anónima y sin dejar rastro en tu historial de navegación. Los .onion son solo un bonus, no una obligación!

Tor Browser está basado en Firefox pero optimizado para velocidad y seguridad. Bloquea los rastreadores, los fingerprints y los scripts espía. Sin inteligencia artificial integrada que te vigile, sin sugerencias dudosas y sin recopilación de datos disfrazada de servicio prestado. Y es rápido! Muy rápido! Mucho más de lo que las malas lenguas querrían hacerte creer.

¿Conoces quizá Brave? Es el otro navegador que se reivindica de la privacidad. Tiene sus cualidades, no vamos a ponerlo por los suelos. Gestiona incluso los sitios .onion a través de una ventana de navegación privada. Pero es una integración de segunda comparada con Tor Browser. Y desde que Brave se ha puesto a machacarnos con su inteligencia artificial integrada, su cripto de la casa y sus recompensas en tokens… Uno empieza a preguntarse seriamente hacia dónde va. ¿Lo sabe él mismo? Un navegador supuestamente libre que te empuja hacia un ecosistema comercial en cada actualización es un poco como una tienda ecológica que abre un McDonald’s en el sótano.

Tor Browser no te vende nada. No te propone nada. No quiere nada de ti. Simplemente hace su trabajo. Es decir, dejarte navegar tranquilo sin que nadie te mire por encima del hombro. Así que descárgalo en torproject.org, instálalo en dos minutos y adóptalo como navegador principal. Ya verás que no habrá vuelta atrás.

La verdadera inseguridad no está donde te señalan

Nos repiten en bucle que Tor es peligroso, que el anonimato en internet es una amenaza para la seguridad, que hay que vigilar a todo el mundo para proteger a todo el mundo. ¿Ah sí? Es que nos gustaría que alguien nos explicara en qué un simple ciudadano que navega con Tor porque está harto de ser rastreado por las big tech representa una amenaza para quién sea.

Porque mientras nos agitan el trapo rojo del anonimato en línea, los verdaderos factores de inseguridad gozan de muy buena salud. Porque son nuestros gobernantes quienes desencadenan guerras. Porque es el capitalismo quien destruye metódicamente el planeta. Porque es el cambio climático resultante el que va a trastornar la vida de miles de millones de personas con mucha más certeza que cualquier internauta bajo Tor.

Así que no! Categóricamente no! La amenaza no es Tor. La verdadera amenaza no es el anonimato. Sencillamente porque la verdadera inseguridad viaja en jet privado, se sienta en consejos de administración y vota leyes que la protegen a ella misma. Y mientras tanto te piden que te dejes vigilar como un criminal cuando no has hecho nada malo. Eso sí que pone las cosas en su sitio! Hay que dejar de tomarnos por idiotas!

Conclusión: ¡Apoyar Tor es apoyar tu libertad!

Tor está bien. Tor es gratis. Tor es de código abierto. Pero Tor es también un proyecto que te necesita para vivir y crecer. La primera forma de contribuir es convertirte en un nodo de la red. Concretamente eso significa que tu ordenador va a hacer transitar una parte del tráfico hacia otros usuarios. Sin agobios! Tu equipo no se va a convertir por ello en un servidor de la NASA. Tú mismo defines el ancho de banda que quieres asignar, funciona en segundo plano sin ralentizar tu ordenador. Y no te preocupes, tu dirección IP no quedará expuesta ya que eres solo un nodo intermedio en la cadena. Así que puedes contribuir de forma concreta a la libertad de expresión mundial desde tu salón sin correr el menor riesgo. Y si tienes un servidor dedicado, ¡mejor todavía! Porque cuantos más nodos haya, más sólida, rápida y difícil de atacar será la red. Y como con todos los proyectos libres e independientes de calidad, una donación económica al Tor Project siempre es bienvenida. Porque no se puede repetir suficientes veces: si quieres alternativas sólidas frente a las big tech que no respetan nada, ¡hay que dar! Aunque sea poco. Cada gesto cuenta. Así que sé generoso con la indie web y te lo devolverá con creces.

Hemos escrito este artículo porque usamos Tor a diario y porque tenemos proyectos muy ambiciosos en camino con esta tecnología. Así que antes de compartirlo todo contigo, quisimos dejar las cosas claras de una vez por todas. Porque está categóricamente descartado que nos traten de criminales por el simple hecho de proteger la privacidad de nuestra comunidad. Para quienes todavía tengan dificultades con el concepto: Privado significa que los datos personales de un internauta no tienen que filtrarse sin su consentimiento explícito. No es una opinión, es una definición. No hay por tanto ningún margen para el debate.

En NovaFuture siempre nos alegra conocerte en el NovaFlow. Intercambiamos, nos presentamos, debatimos y compartimos lo que queremos. Pero ahí se queda. Porque ahí tiene que quedarse. Y al margen de eso, es inadmisible y un escándalo absoluto que existan sitios que comercien con tu privacidad! Y sin embargo se ha convertido totalmente en la norma actual. Sinceramente, a título personal, no consigo entender cómo hemos podido caer tan bajo.

Así que, para todos los sitios de la indie web, Tor debería ser un estándar al igual que el https hoy en día. Es una reflexión seria que hay que tener. Y pensamos contribuir a ella. Mientras tanto, si te ha gustado este artículo tómate unos segundos para compartirlo ampliamente a tu alrededor. No finjas que no has leído esta frase y comparte 🙂 Y unos segundos más para invitarnos a un café porque buena falta nos hace. En cualquier caso, gracias por haber leído hasta aquí. @ muy pronto para nuevas aventuras que podrás seguir con tu navegador Tor. Ni siquiera hacen falta gafas 3D, aquí todo está claro.

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